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¿Por miedo al azúcar consumes Splenda?

October 26, 2019

 

Este artículo lo dedicaré a las personas que les gusta endulzar sus comidas o bebidas con los sobrecitos de color amarillo, azul y rosa.

 

Así es, me refiero a los edulcorantes artificiales aspartame (NutraSweet®, Equal®), sucralosa (Splenda®) y sacarina (Sweet'N Low®).

 

Nos han vendido por muchos años que estos endulzantes artificiales son el sustituto perfecto del azúcar. Es decir, consumir alimentos y bebidas dulces sin las calorías del azúcar.

 

Aquí hablaré de dos cosas:

 

¿Por qué habría que sustituir el azúcar?

 

¿Fue buena idea haber sustituido el azúcar por edulcorantes artificiales?

 

 

¿Por qué habría que sustituir el azúcar por edulcorantes artificiales?

 

La versión más común sobre por qué las personas intercambian el azúcar por Splenda u otros edulcorantes artificiales, es debido a que éstos no contienen calorías y así podrás disfrutar de tus postres favoritos “sin culpa”.

 

Al decir ‘postres sin culpa’, automáticamente pensamos que el azúcar es el villano del cuento, es por eso la necesidad de sustituirla.

 

Pero, ¿en realidad era necesario sustituir el azúcar?

 

Escucharás constantemente por parte de colegas y profesionales de la salud, que debes de eliminar el azúcar de tu vida, porque como es una sustancia ‘inflamatoria’ te causará muchos problemas de salud. Que porque es la culpable de tu acné, niebla cerebral y otros síntomas. ¿También has escuchado que el azúcar es adictivo como una droga, y que por esto debes de eliminarla verdad?

 

Para mi punto de vista, como cultura y profesión de salud en general, creo que hemos creado una visión muy extrema y poco científica del azúcar.

 

La idea de que un alimento en particular sea adictivo no tiene evidencia científica que lo respalde. Como cultura, tendemos a decir la frase "soy adicto al azúcar" ... pero en realidad, ¿cuándo estamos sentados en el sofá comiendo a cucharadas un kilo de azúcar? Más bien estamos comiendo alimentos que incluyen azúcar. Gran diferencia… que hablaré en un ratito más sobre ello.

 

La investigación que argumenta a favor de la idea de la adicción a los alimentos, utiliza la Escala de Adicción a los Alimentos de Yale, que se basa en la propia experiencia de una persona y no tiene en cuenta la restricción alimentaria.

 

Según la neurociencia, cuando un alimento o alimentos están restringidos, el deseo de ese alimento o alimentos aumenta. ¡Ese es un mecanismo de supervivencia biológica! Las personas sienten que son "adictas" porque se sienten fuera de control con respecto a ciertos alimentos, pero eso es muy diferente a que una sustancia alimenticia sea fisiológicamente adictiva.

 

Además, cuando dicen que el azúcar enciende las mismas regiones del cerebro que la cocaína u otras drogas, eso no es del todo cierto. En estudios realizados en ratas, eso solo ocurre bajo privación forzada, es decir bajo una dieta restrictiva. Como mencionamos anteriormente, bajo privación y restricción, la respuesta de recompensa de una persona es mayor.

 

Eliminar el azúcar no te hará "menos adicto" al azúcar. Lo que pasará es que AUMENTARA tu deseo hacia el azúcar.

 

Es posible que “te amarres bien los pantalones” y te digas a ti mismo que nunca jamás volverás a comer azúcar, pero eventualmente tu impulso biológico hará que termines comiendo azúcar ya sea en forma de “atracón” o “picando” a cada rato azúcar. Eliminar o decirte a ti mismo que no puedes comer azúcar o que solo puedes tener x cantidad de azúcar no te hace más competente y en control sobre el azúcar, al contrario te vuelve más loco por el azúcar o cualquier otro alimento que restrinjas.

 

 

Ahora hablaré del punto que dicen que el azúcar es ‘inflamatorio’. El problema con estos estudios sobre el azúcar y la inflamación es que están aislando el azúcar en forma de fructosa, glucosa o sacarosa (es decir, haciendo que los sujetos beban una bebida que equivale a aproximadamente 1/4 de taza de azúcar) y luego están sacando conclusiones basado en eso.

 

¿Cuántos de nosotros nos sentamos y bebemos 1/4 taza de jarabe sin ningún otro alimento? Por lo tanto, tomar un resultado del estudio que encontró un aumento en los biomarcadores inflamatorios cuando las personas bebieron una bebida que se parece al azúcar puro, y luego relacionan que el azúcar en tu galleta es inflamatorio y te causará enfermedades crónicas, es simplemente una MALA ciencia.

 

Las galletas también contienen grasas, proteínas y otros nutrientes que alterarán el metabolismo del azúcar. No se reconocen las limitaciones en estos estudios y no se observa la totalidad de la evidencia.

 

Hay muchas cosas que son inflamatorias. Por ejemplo, el estrés es inflamatorio, y a muchas personas les causa estrés psicológico tener que estar viendo en cada producto que compran si contiene azúcar o no para poder eliminarlo. El aire que respiro en Laredo es inflamatorio. Fumar y el alcohol son inflamatorios. La falta de sueño es inflamatoria. Pero no se preocupen, nuestros cuerpos pueden manejar la inflamación.

 

Eso sí, no me malinterpreten. De ninguna manera estoy diciendo que el azúcar es un "alimento saludable" y que debemos comer azúcar todo el día sin importar cómo nos sintamos físicamente. De ningún modo. Y tampoco digo que debamos ignorar nuestra salud física y simplemente ir a “inflamarnos” con cigarrillos, mucho café y 4 horas de sueño. Cuidar y respetar a tu cuerpo no te llevará a ese estilo de vida, te lo aseguro.

 

Casi todos estarán de acuerdo que el consumo diario EXCESIVO de azúcar no es muy bueno para nuestra salud física. Pero el exceso es muy, muy diferente a disfrutar de una galleta o una copa de vino o miel en tus hot cakes o una fruta.

 

Afirmar que el efecto metabólico de beber azúcar puro en forma líquida es lo mismo a comer azúcar dentro de una alimentación balanceada que honra tu salud física y psicológica, es algo irresponsable y no está respaldada por la literatura.

 

 

 

 

¿Fue buena idea haber sustituido el azúcar por edulcorantes artificiales?

 

Los edulcorantes artificiales como el aspartame (NutraSweet®, Equal®), la sucralosa (Splenda®) y la sacarina (Sweet'N Low®) están presentes en muchos alimentos y bebidas procesados etiquetados como productos “de dieta”, y éstos se consumen regularmente por 1/3 de todos los estadounidenses.

 

Cuando comemos algo dulce, ya sea azúcar, edulcorante artificial o edulcorante "natural" sin calorías (por ejemplo, stevia), se activan los procesos del centro de recompensa de nuestro cerebro. El azúcar al tener calorías, desactiva este proceso de recompensa y te dice un “hasta aquí, ya no quiero azúcar”. Sin embargo, a diferencia del azúcar, los edulcorantes artificiales no desactivan este proceso porque nunca mandaron calorías. Por lo tanto, nuestro cerebro continuará mandando señales que necesita más cosas dulces porque no está satisfecho.

 

Se ha mencionado que entre más refresco de dieta consume una persona, menor será la activación en el área del cerebro responsable de la recompensa y satisfacción del sabor.

 

¿Qué significa todo esto?

 

Que, si reemplazas el azúcar por edulcorantes artificiales, tendrás un cerebro que continuamente mandará señales de “más comida” porque nunca estará satisfecho. Nunca le mandaste las calorías. Tu cerebro no cederá hasta que le des las cosas buenas y reales. Sí, amigos: el azúcar.

 

Al ver en el mercado productos “bajos en calorías”, lo primero que se te viene a la mente es que las calorías son malas. Que debes de comer lo menos que se pueda en calorías, para NO engordar. Pero a través de los años mi ideología sobre esto ha cambiado bastante. Digamos que ahora, estoy en contra de todos los productos de dieta y bajos en calorías. Las calorías son energía. Nos mantienen vivos. Además, para hacer un producto bajo en calorías le tienes que agregar muchos ingredientes procesados, que nuestro cuerpo no está acostumbrado a procesar. En este caso los edulcorantes artificiales.

 

Además, el uso constante de edulcorantes artificiales puede desensibilizar las papilas gustativas al sobreestimularlas de forma continua. Los edulcorantes artificiales son 160-600 veces más dulces que el azúcar natural. Así que el azúcar natural, las frutas, etc., ya no te sabrán dulces. Las papilas gustativas sobreestimuladas, digamos que “se apagan” y no pueden notar sutilezas en los alimentos.

 

 

¿Los edulcorantes artificiales me ayudan a bajar de peso?

 

Aunque no apoyo mucho esta ideología de dar tips y consejos “para bajar de peso”, quise poner este apartado porque es uno de los conceptos erróneos que se tiene de los edulcorantes artificiales.

 

 

Los investigadores han planteado la hipótesis de que consumir bebidas dietéticas podría inducir una alimentación compensatoria, ya sea por la tranquilidad psicológica que proporciona consumir menos calorías o como resultado de la estimulación del apetito.

 

Por ejemplo en el estudio epidemiológico que se llevó a cabo en San Antonio, San Antonio Heart Study, investigadores de la Universidad de Texas observaron a más de 2,000 voluntarios durante 7-8 años y descubrieron que mientras más refrescos de dieta bebía una persona, mayores eran las probabilidades de que tuviera sobrepeso u obesidad.

 

No existe un consenso científico sobre si los productos "dietéticos" con edulcorantes bajos en calorías ayudan con la pérdida de peso a largo plazo. Los estudios a largo plazo generalmente encuentran un efecto mínimo o ningún efecto sobre la pérdida de peso (todo lo contrario a lo que se cree actualmente).

 

 

¿Podrían los edulcorantes artificiales afectar mi metabolismo?

 

  

No está claro. Las bebidas endulzadas artificialmente se han relacionado con un riesgo elevado de síndrome metabólico, diabetes y enfermedades cardiovasculares.

 

Un estudio también ha planteado la posibilidad de que el consumo constante de estos edulcorantes artificiales está vinculado a trastornos metabólicos como la intolerancia a la glucosa y el aumento de la incidencia de diabetes tipo 2.

 

La investigación ha descubierto que aunque la mayoría de estos edulcorantes artificiales se excretan sin cambios en la orina o las heces, estos afectan el metabolismo a través de alteraciones en la flora intestinal.

 

También vale la pena señalar que se han informado tasas similares o más altas de enfermedad cardíaca e hipertensión en consumidores de bebidas "dietéticas", que en aquellos que beben alternativas endulzadas con azúcar. El riesgo de diabetes tipo 2 es similar en ambos grupos.

 

En resumen, la evidencia sugiere que los edulcorantes bajos en calorías no te dan ningún beneficio cuando se trata de combatir el riesgo de enfermedad cardíaca y diabetes.

 

Varias publicaciones de expertos coinciden en que los datos disponibles actualmente son insuficientes para afirmar que los edulcorantes artificiales son malos para la salud. Sin embargo, el Institute of Medicine NO FOMENTA el consumo de productos con edulcorantes artificiales ni los considera alimentos adecuados para cumplir con las recomendaciones nutricionales de las Pautas Dietéticas Federales para Estadounidenses (Federal Dietary Guidelines for Americans).

 

Según la FDA, todos estos edulcorantes son considerados “seguros”, pero a pesar de ello, están siendo sometidos a una mayor investigación debido a sus efectos secundarios.

 

 

Entonces, ¿con qué endulzo?

 

Entiendo que estés un poco confundido porque no sabes con qué endulzar.

 

Te encuentras con mucha información “excesiva” sobre el azúcar y además te encuentras con información que los edulcorantes artificiales no son tan buenos como se creía antes.

 

Contestando la pregunta, ¿con qué endulzo?

 

Yo te contestaría lo siguiente: No te traumes si consumiste algo que tenía azúcar. Me he topado con muchas personas que, en cada producto, buscan sigilosamente su contenido de azúcar, y si llegan a tener, aunque sea 1 o 5 gramos de azúcar, lo descartan (yo fui una de esas personas).

 

¿Sabes cuánto son 1 o 5 gramos de azúcar?

 

No podemos culpar al azúcar de todas las dolencias que tienes. ¿Eres una persona activa? ¿Tienes mucho estrés? Debemos de pensar en un todo, no solamente en una cosa específica y culpar a esa cosa como villana de tus enfermedades (en este caso el azúcar). Si eres sedentario, y tienes mucho estrés laboral, y comes azúcar, tu diabetes no es específicamente causada por el azúcar. Créeme. ¡ES UN TODO, son muchos factores que pudieron causar que tuvieras diabetes! La diabetes es una enfermedad multifactorial, como la gran mayoría de las enfermedades crónico-degenerativas.

 

Pero también entiendo que el azúcar de mesa, por sí misma, no es un alimento saludable. Ni mucho menos los edulcorantes artificiales. El azúcar no aporta mucho valor nutricional, simplemente carbohidratos, y los edulcorantes artificiales, no son muy confiables de consumir, porque están siendo sometidos a una mayor investigación debido a sus efectos secundarios.

 

Si no quieres endulzar tu limonada o tu agua de melón, o tus postres favoritos con azúcar ni con edulcorantes artificiales, existen otras alternativas más saludables, que SI nos aportan valor nutricional. En el próximo post hablaré de ellas.

 

Dar click aquí para leer el artículo: “Los mejores endulzantes naturales”.

 

 

Conclusión y recomendaciones

 

 

No exageremos con la idea de que el azúcar es la peor del mundo. No hay ciencia muy bien respaldada sobre que es inflamatoria y que cause adicción. No tiene nada de malo consumir galletas con azúcar, cuando el resto de tu alimentación contiene alimentos nutritivos y sanos para tu salud y además gozas de una buena salud física y mental.

 

Recuerden hay que ver el panorama completo de tu alimentación, no solamente un alimento en específico.

 

De entrada, yo nunca te recomendaría que consumas edulcorantes artificiales. Las bebidas endulzadas artificialmente contribuyen a desarrollar un hábito de por vida de consumir SIEMPRE bebidas dulces y desplazar a opciones verdaderamente más saludables como agua o bebidas de frutas o verduras naturales.

 

Afortunadamente, existen edulcorantes naturales sanos y deliciosos que sirven como alternativas al azúcar refinado y los edulcorantes artificiales.

 

Los edulcorantes artificiales hacen que nuestras papilas gustativas se desensibilicen haciendo que queramos que casi todo nos sepa dulce. 

 

Yo siempre recomendaré endulzantes naturales que son saludables, pero que, SI aportan calorías, para que tu cerebro, lo mantengas satisfecho y mande la señal correcta de que ya no necesitas más comida.

 

En la práctica he visto que algunas personas son más sensibles a los efectos de los edulcorantes artificiales a comparación de otros. Por ejemplo, gases, colitis, dolor de cabeza, entre otros. Por estas razones recomiendo que observes cualquier efecto negativo que puedas experimentar al consumir edulcorantes artificiales.

 

 

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Soy Giselle, nutrióloga mexicana, viviendo en Texas. Floja para la cocina y práctica para el ejercicio, por eso hago ejercicio en mi casa gracias a YouTube.

 

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