Healthy Habs, No Diets

Cuando un alimento no es mucho de tu agrado

March 20, 2019

Fotografías tomadas y editadas por Giselle Cantú

 

Haciendo una estadística mental y rápida, podré decir que al 60% no les gusta la papaya, al 30% le es indiferente, y al 10% si les gusta esta fruta.

 

Yo entro dentro del 30%. La papaya para mí siempre ha sido una fruta que me ha sido indiferente. Mi indiferencia hacia esa fruta, se traduce en que nunca la compro porque:

 

  1. Su sabor me da igual, ni me encanta, ni me desagrada. Solamente la disfruto revuelta con otras frutas, por ejemplo, en un coctel de frutas.

  2. Me da flojera partirla, así que mejor le saco la vuelta.

  3. Su olor simplemente me recuerda a los juegos de niños de McDonald’s (no entraré en detalles con este punto).

 

Les platico que hace poco compré una papaya a buen precio, estaba en temporada. Soy fan de comprar frutas en oferta. No soy normal.

 

Luché contra la flojera y el olor y partí la papaya, y en lugar de comérmela sola, me hice un licuado de papaya.

 

Le puse leche de almendras (con sabor a vainilla, esa que venden sin azúcar, marca HEB), miel de abeja, y listo. ¡La papaya en licuado es la onda! ¡Cambió el sabor de una manera muy deliciosa!

 

Esperaré con ansias este licuado, PERO hasta el otro año, porque no creo comprarla pronto…

 

 

Habrá frutas u otras comidas que no te agradan y eso está bien, me ha tocado conocer gente que consume ciertos alimentos porque se dice “que son sanos”, a pesar de que no son de su agrado. Para mí, eso es como una auto-tortura. Es como mentirte a ti mismo. Tarde o temprano, vas a terminar aborreciendo ese alimento.

 

Consumir alimentos para modificar tu cuerpo, ya sea achicarlo o agrandarlo, y que además no son de tu agrado, eso se me hace el doble de auto-tortura.

 

La mayoría de las personas que consumen estos alimentos, es porque nosotros los nutriólogos, nos enfoquemos en dar planes de alimentación o dietas o como le quieras llamar, que forzosamente el paciente tiene que consumir. Algo que no estoy de acuerdo. Es como si estuviéramos vendiendo el plan como si fuera mágico, que, si se sigue al pie de la letra “te dará resultados”. Mentira total.

 

He escuchado muchos casos, que los mismos pacientes le preguntan al profesional “¿Puedo cambiar X alimento, por otro alimento?”, y la respuesta que reciben es “NO”, porque si no, el plan NO funciona. Mentira total.

 

Enseñemos a los pacientes a ser autónomos, a NO depender de ningún nutriólogo. Muchos dirán que es un negocio y que hay que mantener al paciente cautivo por mucho tiempo. Pero créanme, que “no existe satisfacción más grande cuando el alumno supera al maestro”, y cuando las recomendaciones de los mismos pacientes son las que te mantienen activo.

 

Recuerda lo siguiente: La comida existe para ser placentera, satisfactoria y para ser disfrutada.

 

- Giselle

 

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Soy Giselle, nutrióloga mexicana, viviendo en Texas. Floja para la cocina y práctica para el ejercicio, por eso hago ejercicio en mi casa gracias a YouTube.

 

En este blog encontrarás recetas rápidas y prácticas, utilizando ingredientes básicos. También productos que recomiendo de H-E-B.

Y por último, encontrarás artículos y opiniones con enfoque no-dieta y no-peso para que nunca más vuelvas a seguir una dieta ni a darle importancia a la báscula.

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